Llegando al autodromo por la Avenida General Paz, la radio dice que la sensación termica en la ciudad era de - 2 ° centigrados. Una belleza se podria decir. Al llegar mas de media hora antes de la largada para tener tiempo suficiente de prepararnos, estacionamos y nos dirigmos a los guardarropas para dejar las cosas. Nos encontramos con gente del team, foto de rigor y fuimos a la largada.
El cielo comenzaba a aclararse y se perfilaba un dia de cielo despejado, pero el frio no aflojaba. Hiimos unos movimientos para entrar en calor y se dio la señal de largada.
Los primeros kilometros fueron en la pista del circuito del autodromo. Una de mis dudas era la ropa elegida para esta carrera por la temperatura y la distancia a correr. Camiseta térmica mangas largas y encima la remera New Balance de la carrera. Short con calzas cortas, medias de compresion y gorro térmico. Promediando la carrera desee tener guantes al notar que mis dedos estaban rígidos, pero fue leve.
Comencé la carrera a un ritmo tranquilo como si se tratara de un 42k, cuidando la energía y guardando resto para los ultimos kms.
Compartí algunos tramos de la carrera de Guille y con Migue con los que fuimos a la misma velocidad.
Al salir del autodromo a la calle comenzamos a recorrer las proximidades del barrio y del Riachuelo.
Parte de la zona esta siendo remodelada o modificada por la conestruccion del nuevo puente Lacarra y la integración de esta zona con el resto de la ciudad.
Comenzamos dirigiendonos hacia el tradicional Puente de la Noria con el sol en la espalda. Muchos corredores me pasaban y vi en el carril que venia a los que iban liderando la carrera, entre ellos Marita Peralta (@mariaolimpica).
Al retomar la Avenida 27 de Febrero hacia el este, ahora con el sol de frente, llegue al kilometro 10. Ya habia pasado un tercio de la carrera. La cabeza no para de trabajar y de hacer cuentas. En el ultimo tiempo hice muchos entrenamientos de 12 o 15km, ni hablar la cantidad de carreras de 21k (medias maratones) que corrí en los ultimos años. Entonces, al llegar al km 12 mi cabeza sentenció que me sentía como si no hubiera hecho nada. Consumí un gel en el km 10 y lo que restaba era casi un entrenamiento de 15km que los hice a 5:15 o 5:30 min/km, entonces subi la velocidad de 5:45 a 5:30, fluctuando en los kilometros donde habia puesto de hidratación.
Llegue bien al km 15 y solo restaban otros 15. En el 17 estabamos en el lugar mas lejano y solo restaba volver, pero recorriendo calles internas para reempalzar la vuelta por el autodromo.
La hidratación, agua y bebida isotonica estuvo muy bien provista cada 5km, una particularidad, con el frio, el agua estaba casi congelada y tenia algo de hielo. En esos kilometros sonó en mi mp3 Sultanes del Ritmo de Dire Straits, un tema que agregue este año a mi playlist.
Ya volviendo hacia el autodromo, las ganas de llegar se hacen sentir y es un estímulo para mantener el ritmo y motivación para no bajar los brazos.
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