Ironman es una marca registrada de triatlon, una competencia que mucha gente que corre tria quiere incluir en sus planes por el desafio que implica y la garantía de buena organización. El año pasado llegó a Argentina de la mano de Eventlive.
Me pareció que podia enfrentar ese desafio luego de tener en mis espaldas muchas medias maratones, un par de 42km, varias carreras de aventura y tambien algunas comptencias de natación mas algunas carreras con bicleta.
Circunstancias de fuerza mayor me llevaron en octubre a tener que usar la bicicleta como medio de transporte. Comence a sumar kilometros y en poco días el odometro registraba números similares a los que había hecho en años. Eso me entusiasmo a embarcarme en esta locura. Durante el invierno habia entrenado natación con lo cual supongo que habia mejorado mi técnica, resistencia y rendimiento. Si bien no estaba entrenando running el tema era combinar todo y sumar volumen y practicar transiciones.
Tuve contacto con Eventlive por temas de prensa y de a poco el camino se comenzaba a vislumbrar en medio de la neblina, todavia faltaban muchas cosas. De repente sucedió, Reebok, sponsor del Ironman me invitaba a participar del Ironman 70.3 de Buenos Aires. Ahora habia que entrenar las 3 disciplinas y unir las piezas del rompecabezas.
Junte consejos, recomendaciones, tips y me arme algo que se parecia a un plan. No tenia mucho tiempo, ya era enero y quedaba poco tiempo, asi que habia que sumar volumen.
El Parque Sarmiento y el Kdt me vieron pasar muchas veces, dar varias vueltas y hacer varios kilometros. Tambien fui a entrenar a Nordelta donde me arme un circuito de 15km para tratar de dar vueltas mas largas y que asi no se me hiciera una tortura recorriendo mas lugares.
Varios fondos los corri con temperaturas de 36 grados, recuerdo el dia del eclipse encarando para el Vial Costero de V.Lopez y volver a casa hecho sopa del calor que hacia. Este desafio parecia una locura.
La pileta era mi amiga, en ella todo era facil. Ir y venir, contar los pares de largos y superar los 2000 metros para sentirme confiado. Un poco de manoplas para fortalecer brazos y good job.
El tema era encajar las piezas. Terminar la etapa de bicileta entero para poder correr, pensando en que luego de pedalear 90km tendria que correr 21km, como una nueva media maraton de las tantas que corrí. Ahi estaba mi tema, llegar en las mejores condiciones posibles a ese momento para enfrentar los 21km.
Ensaye unas transiciones en el kdt pero en proporciones mucho menores a las que me esperaban en la carrera, esperando que eso sumado a los fondos y las largas distancias en bici me sirvieran para preparar esas 2 etapas.
Al principio pensaba no usar neoprene pero los dias previos se anunciaba frio para el dia de la competencia asi que tuve que probar que tal me quedaba y como se sentía nadar con el neoprene que me prestó Dany. Entonces el dia previo a la carrera fui a la pileta a ver como era esto. La sensación fue muy buena, mas alla de que me apretaba la velocidad por la flotabilidad estaba muy buena. Pero ponermelo y sacarmelo era todo un tema.
Finalmente llegó el dia de la carrera y ya estaba todo ensayado, las cartas estaban jugadas, el objetivo era terminarlo en un tiempo normal para un debut y en buenas condiciones.
A las 7 se cantó el himno y de a poco los competidores se iban adentrando en el agua. De repente yo no queria estar ahi. Habia dormido muy poco por lo que implicóla la preparación de las cosas en el parque cerrado y llegar temprano para armar todo. Yo me queria ir. MI sobrino, compañero de fierro y testigo de algunas de mis locuras deportivas me dio mucha energia para no echarme atras.
A mi alrededor los competidores charlaban de manera amena como si estuvieran esperando su turno en un consultorio medico. La largada fue de a tandas de 2 competidores cada 3 segundos y en orden de tiempo estimado de nado. Muy prolijo y rodenado evitando golpes y choques. Todos parecian muy relajados menos yo.
Pasaba el tiempo y algunos amigos esperaban su turno y dejaban salir a los mas rapidos. Yo ya no queria más. Entonces me fui acercando a la largada por que sino huia de ahi.
Me acerque y de a poco fui llegando a la largada. Cuando me toco ingresar al agua, recuerdo que meti mi pierna en el agua calida de la laguna y todos mis miedos se evaporaron, se fueron no se a donde, pero muy lejos. Yo ingrese el resto del cuerpo en el agua pulse START en mi crono y comence a hacer una de las cosas que mas me gusta, nadar. Y en ese momento era feliz y todo era normal, brazadas, patadas y respiración.
Sin mirar el reloj, sin mirar quienes iban delante ni atras, pero si mirando las boyas para no desviarme comence a avanzar.
El recorrido era como un rectangulo, ir hacia una boya lejana y volver casi en un rumbo paralelo.
El agua iba quedando atras junto con las boyas y de a poco fui cubriendo los primeros 950 metros de natación.
Al rodear la boya mas lejana, la recta que quedaba nos llevaba a la salida del agua, los ultimos 950 metros.
Para allí encaré mientras muchos competidores se cruzaban corrgiendo el rumbo. Mas adelante un guardavidas se tiró para asistir a un competidor que al parecer se paralizó o se cansó pero se mantenia a flote.
En poco tiempo llegue a la salida del agua donde los voluntarios me dieron una mano y me asistieron para sacarme el neoprene. Que buenoooo, libre de nuevo, ya dejaba de setirme un matambre, lo agarre y me corrí para el parque cerrado de bicis.
El efecto centrifugado que me dejo el agua me complicó para encontrar mis cosas, cuando finalmente pude en mi cabeza ordenar los digitos de mi número de corredor encontre mi bici esperandome para salir al ruedo.
Pantorrilleras, medias, anteojos, cascos, guantes, geles, gopro en el manubrio y las Reebok Floatride para salir a enfrentar el cuco de los 90km de bici. Nunca habia hecho esa distancia, era como ingresar en una nueva dimensión.
Muchos competidores ya hacian la segunda vuelta cuando yo comenzaba la primera. Muchas bicis de corbono y de gran tecnología me pasaban como alambre caído, no importaba, la carrera era contra mi mismo y ademas mi tiempo habia comenzado a correr cuando ingrese al agua al atravesar la alfombra que leyo el chip que llevaba en el tobillo.
El recorrido era interesante, caminos internos de Nordelta, ruta 27, El Camino de los Remeros y el Acceso Tigre de la Panamericana, un lujo, todo para nosotros. Eran 3 vueltas de 30km y en ella habia 2 puestos de hidratación bien provisto de agua y bebida isotonica con voluntarios con muy buena onda que nos facilitaban las caramañolas y tambien publico que alentaba.
Al encarar la 3er vuelta ya eran pocas las bicis que quedaban, ahi uno puede proponerse alcanzar al de adelante y pasarlo sabiendo que avanzas un casillero. Tuve que hacer una escala tecnica y aproveche un baño químico. Me alimente de geles y agua para terminar esta parte.
En los ultimos metros el viento en contras se fue volviendo insoportable.
Al terminar la 3er vuelta entro al parque cerrado y cambio casco y anteojos por visera, dejo guantes y me dispongo a encarar los 21km.
Salgo con buen ritmo, ya habian quedado atras los 90km de bici y ni me habia dado cuenta de eso, pero el tema era cuidar las energias para lo que se venia.
Un corredor me proponer ir juntos pero a los pocos metros se detuvo y lo perdi de vista.
Compartí con un corredor brasileño los primeros kms.Él era de Belo Horizonte y estaba en Argentina por trabajo. Creo que la charla con él hizo que esos kilometros se me pasaron con buen ritmo y casi sin darme cuenta ya estaba en el km 5 llegando a Bahia Grande.
En el recorrdio tambien habia hidratación y voluntarios que nos asistian con muy buena onda.
De repente a las 5 horas de carrera mi crono se quedó sin bateria, ya no sabia cuanto iba de carrera, ni a que velocidad estaba corriendo ni cuantos kilometros faltaba. Muchas incognitas para esta ecuación. Entonces el tema era seguir corriendo y no perder el ritmo.
Ya era mediodia supongo y el sol pegaba lindo y mi ritmo bajaba un poco. Creo que no me saltee ningun puesto de hidratación y alterné agua y Coca Cola para no tener que consumir geles, que ya habia tomado varios en la etapa anterior.
De a poco los kilometros fueron pasando y llegamos al 17. Ya habia algo de cansancio pero el objetivo se iba cumpliendo, no valia abandonar. Solo habia un final posible.
A un par de kilometros el publico que alentaba te decia que tras la curva nos esperaba el arco de llegada, pero no era asi. Yo sabia que faltaba un poco mas porque ese mismo camino lo habia hecho en recorrido semanas antes y sufri esas curvas que faltaban para llegar a Puerto Canoas, donde era la largada y llegada.
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